¡Bienvenidos!
El día de hoy iniciamos una gran aventura, un viaje en el cuál –como lo hicieran Jasón y los argonautas-, buscaremos un tesoro que confiere don y grandeza. Sólo que en nuestro caso no buscamos un objeto propiamente, –el vellocino de oro, buscaban los argonautas-; sino una habilidad propia de destacados líderes y poetas connotados: la capacidad humana única de expresar ideas con palabras.